domingo, 20 de noviembre de 2016

En tiempo de escasez


        Que ironías las que presenciamos en nuestro dolido País en estos tiempos de  escasez y en todos los ámbitos. Ayer acudí a un supermercado en busca de alimentos, que de paso, no fueron tantos, pero mi gran sorpresa fue que al llegar a la caja de pagar encuentro una impresionante cola con gente con pocos productos en la mano o en los carritos, pero, salta a la vista que muchas personas sacaban de sus bolsos o bolsillos grandes fajas de billetes de poca denominación. 
         Hago contacto con la persona delante de mi que llevaba únicamente una bolsa de leche en polvo con un costo de Bs. 5.350 y una ingente cantidad de billetes de diez, si de diez bolívares, para cancelar y me cuenta que fue así como le pagaron la pensión de vejez. Como esta personas habían otra en la misma situación y por supuesto la cajera no contaba con maquina contadora de billetes y tenía que contar uno a uno cada paquete bancario. 
          La cola se enardecía y los comentarios subían de tono por lo que internamente comienzo a pensar como médico y veo los estados de ira, depresión, arrecheras, todas estas que conducen inexorablemente a patologías mentales que cada día se incrementan en los venezolanos y como dicen ahora, las venezolanas.
          Estas situaciones realmente están conduciendo a un incremento en las consulta a psicólogos y psiquiatras y en las consultas generales somos los médicos receptores de estas quejas que llevan a otras patologías físicas por conversión llámense neuritis o no se que otro nombre ponerle pero que van mellando la salud integral de las personas.
           Oh, mi Dios, que hicimos los venezolanos para merecer esta situación, o reaccionamos todos juntos o nos hundimos en el fango.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Ay doctor, ahora, ¿que hacemos?



Esta pregunta se repite muchas veces en la consulta médica cuando el paciente regresa para comunicarnos que no encuentra los medicamentos prescritos anteriormente. Cada día de consulta se convierte en un día más de incertidumbre y, por que no decirlo, de estrés, al momento de decidir el tratamiento a indicarle al ser dolido que nos pide ayuda por su patología.
Aquí comenzamos a darle vuelta a las ideas en el sentido de que este medicamento que pensamos es el más indicado para esta persona se consigue o no, si no se consigue, ¿que otro puede ser útil?, si es otro, ¿será efectivo?, y en muchas oportunidades tenemos que comunicarle a la persona que ha solicitado auxilio a su dolor o enfermedad, que no sabemos si conseguirá o no lo indicado.
A esta altura de la consulta ya estamos ambos, médico y paciente, en un estado de estrés mayor y es cuando se inicia el diálogo  para tratar de comprender que está sucediendo y por que sucede. Es grave, amigos, muy grave, la situación en que nos encontramos en el área de la salud en el País al no disponer de los necesarios insumos, medicamentos, aparatos de diagnóstico y tratamiento para poder ayudar a nuestros pacientes a una recuperación o cura de su enfermedad, de hacer del “acto médico” algo que puede aumentar los riesgos de complicaciones por carecer de lo mínimo necesario para hacerlo viable.
La incertidumbre de proponer una intervención quirúrgica donde las posibilidades de éxito se ven reducidas y terminar recomendando de que si no es una emergencia absoluta, debemos esperar con la creencia de que “esta situación debe mejorar pronto”. Lo vivimos no solo en la consulta diaria, sino en nuestra persona y de los familiares más cercanos a no disponer en el hogar de nuestros medicamentos esenciales, de antihipertensivos, antidiabéticos,anticonvulsivos, etc.
Ver a un hijo llorar al no conseguir su cura ante padecimiento que sufre, el no saber responder al amigo que llama para ver “que otro medicamento” puedo buscar y de aquí salir al ruedo en la calle a deambular de una farmacia a otra y a otra más y hacerle caso al que dice “eso se consigue en tal parte” muchas veces una ciudad, un pueblo vecino o lejano y, actualmente pensar en la posibilidad de Cúcuta o Maicao, pedirlo a los EEUU a través de empresas que lo anuncias y que al final saldrá un tratamiento esencial a un costo tal que no nos quedará algo para comprar ni comida.
Es así amigos, la terrible situación en que nos encontramos en uno de los países con mayor abundancia en riquezas naturales, pero también la mayor abundancia en gobernantes corruptos e ineptos. La situación está en que o Venezuela cambia radicalmente o sucumbiremos uno por uno ante las dificultades no solventadas.

viernes, 18 de noviembre de 2016

A MANERA DE INTRODUCCIÓN


A MANERA DE INTRODUCCIÓN

“Un Galeno en su trinchera”, un nuevo Blog en el cual pienso como médico expresar mis ideas y preocupaciones acerca de la realidad del País en el área de salud y la situación política en la cual nos encontramos inmersos  y muchas veces, por así decirlo, sobreviviendo ante las dificultades.
Cada día es más difícil y complejo ejercer esta noble profesión, motivado a tantas y tantas cosas como lo son entre otras la pérdida de valores éticos y morales, la mercantilización en el ejercicio profesional, la dificultad para poder actualizarnos y estudiar nuevas técnicas y adelantos en la especialidad, el no contar con eventos como congresos y jornadas científicas motivado a los altos costos, el no poder adquirir libros y revistas que nos actualicen, etc., etc..
Como corolario enfrentamos ahora una severa escasez de insumos necesarios para realizar un acto médico ético apropiado y que minimice el factor riesgo que siempre nos acompaña desde los más antiguos tiempos, sumándose la falta de medicamentos disponibles, los cuales hacen de la consulta un acto cargado de ansiedad y angustia al no saber que indicar al paciente que acude por ayuda.
Es así que doy inicio a este sitio de desahogo mental y espiritual, esperando que quien lo lea sepa interpretar de buena manera mi intención, perdonándome errores y dejando la puerta abierta a toda crítica constructiva que nos ayude en estos momentos críticos en la profesión y en la Patria.