Un médico venezolano preocupado por la situación social y política que se vive en el País, manifiesta sus inquietudes en estas paginas.
jueves, 9 de marzo de 2017
Reflexiones en el día del Médico.
Cada 10 de marzo se conmemora el nacimiento del Dr. José María Vargas, considerado como el "Padre de la medicina" venezolana.
Es por eso que me atrevo a escribir hoy algunas ideas que se atropellan en mi mente.
¿Que es ser médico?
Ser médico es experimentar en lo mas interno de nosotros una gran satisfacción difícil de explicar, al sentir el deber cumplido, es decir, es ver como devuelves una sonrisa, alivias un dolor, curas una enfermedad, reanimas al desamparado y sobre todo, tratas con amor a quien amor te pide.
Ser médico es ver la humanidad con ojos de cariño, es sentir la necesidad de ayudar al enfermo, es saber comprender las mas profundas necesidades de cada persona que a ti acude, es ver, oír, oler, tocar para dar confianza en tu proceder.
Ser médico, es algo muy complejo de definir, pero, al ser médico se lleva en el alma y en el corazón lo mas grande del amor, el amor al que sufre.
Pero, ser medico actualmente en nuestra Patria, es algo muy diferente, es trabajar sin tener lo adecuado para cumplir con cabalidad el "acto médico", es sentir rabia y frustración al no poder prescribir por no contar con medicamentos, al no tener las mejores condiciones de una cirugía necesaria por la falta de insumos, al ver al paciente enfermar y hasta morir sin tener como actuar.
Ser médico hoy en Venezuela es ser valiente, atrevido, es saber improvisar ante la dificultad, es inducir y motivar a la sanación natural sin ayuda de la tecnología o de la prescripción farmacológica, es vivir con permanente estrés por las precarias condiciones para el ejercicio cabal de la profesión.
Esto es, amigos lo que significa hoy "ser médico en Venezuela".
martes, 7 de marzo de 2017
¿Que está sucediendo? ¿Por que no reaccionamos?
¿Que está sucediendo? ¿por que no reaccionamos?
Como médicos somos testigos de primera linea de la trágica situación que atraviesa el País, vivimos a diaria las carencias, sufrimos también el desgaste de la economía, lo que ganamos no alcanza y en nuestra familia vivimos la desesperación al igual que cada familia venezolana de una clase media devastada y cada vez mas atropellada, a mi personalmente me acaba de suceder un robo al salir de una clínica en Maracay a as 3 pm de un viernes, al culminar una intervención quirúrgica, un motorizado con su parrillero se me abalanzaron con violencia, me quitaron el efectivo, me golpearon e insultaron y de no ser por personas que presenciaban el hecho y comenzaron a gritar, no se que mas hubiera podido suceder, por que para ellos la vida no tiene valor. Esto me llevó a una situación de descompensación hipertensiva que ha ameritado reposo y medicamentos que, de paso, no se consiguen.
Son nuestras consultas el vivo ejemplo del caos ya que cada paciente se abre en forma espontanea ante nosotros para contarnos su situación personal que es muy similar a la de todos: no tengo alimentos, no tengo medicinas, mis hijos se están yendo,del país, me quiero ir y no se como, en fin somos confidentes del drama nacional, y esto se convierte en parte esencial de la consulta , ya que conlleva a un grado general de desesperanza y depresión personal y colectiva.
Mientras tanto observamos a un gobierno sordo y ciego ante el drama que en vez de buscar soluciones, se afianza cada vez mas en el abismo de un "Socialismo" que no es otra cosa que una dictadura férrea militarizada, deshumanizada y personalista con el objeto de defender sus privilegios y prebendas derivadas del uso del poder exagerado.
Aprovecho esta trinchera para hacer un llamado, no solo al gremio médico, sino a todos los gremios profesionales a que hagamos valer nuestro derecho a la protesta constitucional y pacifica pero decidida y podamos vislumbrar un nuevo horizonte de paz, trabajo y libertad para nosotros y nuestros hijos y nietos.
La lucha es justa.
Son nuestras consultas el vivo ejemplo del caos ya que cada paciente se abre en forma espontanea ante nosotros para contarnos su situación personal que es muy similar a la de todos: no tengo alimentos, no tengo medicinas, mis hijos se están yendo,del país, me quiero ir y no se como, en fin somos confidentes del drama nacional, y esto se convierte en parte esencial de la consulta , ya que conlleva a un grado general de desesperanza y depresión personal y colectiva.
Mientras tanto observamos a un gobierno sordo y ciego ante el drama que en vez de buscar soluciones, se afianza cada vez mas en el abismo de un "Socialismo" que no es otra cosa que una dictadura férrea militarizada, deshumanizada y personalista con el objeto de defender sus privilegios y prebendas derivadas del uso del poder exagerado.
Aprovecho esta trinchera para hacer un llamado, no solo al gremio médico, sino a todos los gremios profesionales a que hagamos valer nuestro derecho a la protesta constitucional y pacifica pero decidida y podamos vislumbrar un nuevo horizonte de paz, trabajo y libertad para nosotros y nuestros hijos y nietos.
La lucha es justa.
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